Colombia
En el artículo se analizan una serie de enunciados de uso común en el discurso educativo contemporáneo, pero cuyos supuestos no constituyen elementos estructurantes de la educación. Para explicar tales expresiones, se propone el concepto de sesgo pedagógico, entendido como una interpretación distorsionada de la realidad educativa que, apoyándose en enunciados de aparente racionalidad o de aceptación social generalizada, conduce a juicios erróneos sobre el hecho educativo y consolida prácticas que se perciben como necesarias o adecuadas, aunque carezcan de un fundamento sólido. En el análisis se categorizaron los sesgos en cinco categorías: los que tienen que ver con el maestro y su trabajo; la escuela y la condición de lo escolar; la pedagogía y su objeto; la enseñanza y su realización; y la educación y su propósito. Como principales resultados, se identifica que estos sesgos pedagógicos parten de buenos propósitos, sin embargo, generan consecuencias indeseadas en el campo educativo, alterando las condiciones de lo escolar y distorsionando la enseñanza, privilegiando el aprendizaje por el aprendizaje y enalteciendo al estudiante como sujeto a satisfacer. El texto concluye vindicando el papel de la pedagogía como campo que reflexiona, investiga y conceptualiza la educación, por lo que no puede ser simplificada a un conjunto de técnicas centradas en criterios de eficiencia y la eficacia.
This article analyzes a series of statements commonly used in contemporary educational discourse, but whose underlying assumptions do not constitute fundamental elements of education. To explain these expressions, the concept of pedagogical bias is proposed, understood as a distorted interpretation of educational reality that, relying on statements of apparent rationality or widespread social acceptance, leads to erroneous judgments about the educational process and reinforces practices perceived as necessary or appropriate, even though they lack a solid foundation. The analysis categorizes these biases into five categories: those related to the teacher and their work; the school and the nature of schooling; pedagogy and its object; teaching and its implementation; and education and its purpose. The main findings identify that these pedagogical biases stem from good intentions; however, they generate undesirable consequences in the educational field, altering the conditions of schooling and distorting teaching, prioritizing learning for its own sake and elevating the student to a subject to be satisfied. The text concludes by vindicating the role of pedagogy as a field that reflects on, investigates, and conceptualizes education, and therefore cannot be simplified to a set of techniques focused on criteria of efficiency and effectiveness