Este artículo analiza el control administrativo y judicial del proyecto minero de uranio y de la planta de fabricación de concentrados promovidos por Berkeley Minera España, S.L., en Retortillo, Salamanca. Se somete a examen la tutela cautelar ambiental, la autorización de vertido, la determinación del órgano ambiental competente, el control urbanístico del uso excepcional en suelo rústico y de la licencia urbanística parcial, el régimen nuclear de la planta de concentrados, la intervención del Consejo de Seguridad Nuclear y la proyección internacional del conflicto mediante arbitraje de inversión ante el CIADI. La tesis sostenida es que el caso Retortillo revela una insuficiencia estructural del modelo de control sectorial acumulativo aplicado a proyectos extractivos de alta complejidad: los controles ambientales, hidráulicos, urbanísticos, mineros y nucleares, necesarios por la entidad de los intereses afectados, se articularon de forma fragmentada y escasamente integrada. Esta falta de coordinación dificultó precisar los efectos de cada título sobre el conjunto del proyecto, favoreció la judicialización sucesiva del conflicto y permitió que la controversia interna fuera reconstruida en el plano internacional como una discusión sobre estabilidad regulatoria, trato justo y equitativo y expectativas legítimas del inversor. El trabajo propone reforzar los mecanismos de coordinación interadministrativa para mejorar la coherencia procedimental sin reducir la intensidad de los controles públicos exigibles, y para evitar el riesgo de reclamaciones multimillonarias e incertidumbre para los futuros inversores.
This article analyses the administrative and judicial review of the uranium mining project and the concentrate production plant promoted by Berkeley Minera España, S.L., in Retortillo, Salamanca. It examines environmental interim protection, the discharge authorisation, the determination of the competent environmental authority, urban planning review of the exceptional use on rural land and of the partial urban licence, the nuclear regime applicable to the concentrate plant, the intervention of the Nuclear Safety Council, and the international projection of the dispute through investment arbitration before ICSID. The thesis advanced is that the Retortillo case reveals a structural shortcoming in the model of cumulative sectoral control applied to highly complex extractive projects: the environmental, water, urban planning, mining and nuclear controls, necessary given the nature of the interests affected, were articulated in a fragmented and insufficiently integrated manner. This lack of coordination made it difficult to determine the effects of each title on the project as a whole, encouraged successive litigation, and enabled the internal dispute to be reconstructed at the international level as a controversy concerning regulatory stability, fair and equitable treatment, and the investor’s legitimate expectations. The article proposes strengthening inter-administrative coordination mechanisms in order to improve procedural coherence without reducing the intensity of the required public controls, and to avoid the risk of multimillion-euro claims and uncertainty for future investors.