La preocupación por la naturaleza en su conjunto y de los diferentes ecosistemas que la constituyen incorpora en el ámbito jurídico el llamado Derecho Internacional de la Biodiversidad. En este sentido, los daños provocados a la biodiversidad implican prevenir el deterioro y la pérdida de los ecosistemas, sus hábitats y, de esta manera, evitar la desaparición de las especies animales que allí se encuentran tal y como sugieren estrategias no vinculantes en el ámbito internacional y normativas europeas de aplicación directa. En este entorno de protección transversal surge también la rama del Derecho Animal Global.
En línea con estas afirmaciones, la preocupación por promover el bienestar de los animales y su reconocimiento como seres sensibles en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea han motivado cambios en la codificación civil de algunos países europeos y novedades legislativas en su ordenamiento jurídico interno. Sin embargo, sigue siendo necesario otorgar al bienestar animal un enfoque de carácter global que sea abordado desde una visión transnacional.
Sólo de esta manera, transcenderán a todos los países los avances que se hagan a nivel internacional y la colaboración entre Estados será una realidad, quedando de manifiesto que la conservación de los ecosistemas en los que existe y se desarrolla la vida, es un asunto de carácter global.
Concern for nature as a whole and the different ecosystems that comprise it has led to the incorporation of International Biodiversity Law into the legal sphere. In this sense, damage to biodiversity involves preventing the deterioration and loss of ecosystems and their habitats, thereby avoiding the disappearance of the animal species found there, as suggested by non-binding international strategies and directly applicable European regulations. This cross-cutting environmental protection has also given rise to the branch of Global Animal Law.
In line with these statements, the concern for promoting animal welfare and its recognition as sentient beings in the Treaty on the Functioning of the European Union has led to changes in the civil codification of some European countries and legislative developments in their domestic legal systems. However, it is still necessary to take a global approach to animal welfare that is addressed from a transnational perspective.
Only in this way will the progress made at the international level transcend all countries and collaboration between states become a reality, making it clear that the conservation of the ecosystems in which life exists and develops is a global issue.