Una sola salud es un enfoque integrado que reconoce la interdependencia entre la salud humana, animal, vegetal y ambiental. Aunque inicialmente se centró en la prevención de zoonosis, su evolución ha consolidado su función como estrategia preventiva e integradora frente a desafíos sanitarios y ecológicos complejos que requieren respuestas multisectoriales, como las pandemias, la resistencia a los antimicrobianos, el cambio climático y la contaminación.
La aplicación del enfoque Una sola salud exige marcos de gobernanza flexibles, que integren competencias y responsabilidades diversas, superen barreras normativas y refuercen la colaboración y coordinación entre sectores tradicionalmente desconectados. El derecho puede desempeñar un papel clave en su implementación, a través de marcos jurídicos suficientemente flexibles como para adaptarse a los avances científicos, facilitar la cooperación interinstitucional e interdisciplinaria, y garantizar la participación y la consideración de la salud y el bienestar de las diferentes especies en la toma de decisiones.
Este artículo propone una lectura jurídica de Una sola salud, examinando su origen y evolución conceptual. Analiza su gobernanza, identifica ejemplos de aplicación a nivel nacional y regional, y propone su consideración como un principio orientador y flexible. Finalmente, se analiza cómo la Unión Europea ha integrado progresivamente este enfoque en sus políticas e instrumentos jurídicos, incluida su incorporación al Pacto Verde Europeo y su aplicación a sectores como la biodiversidad, el cambio climático y la salud pública.
One Health is an integrated approach that recognizes the interdependence between human, animal, plant, and environmental health. Initially focused on the prevention of zoonoses, its evolution has strengthened its role as a preventive and integrative strategy to address complex health and ecological challenges that require multisectoral responses, such as pandemics, antimicrobial resistance, climate change, and pollution.
The implementation of One Health requires adaptive governance structures that integrate diverse competencies and responsibilities, overcome normative barriers, and strengthen collaboration and coordination among traditionally isolated sectors. Law plays a crucial role by providing flexible legal frameworks, adaptable to scientific advances, facilitating cooperation between different institutional areas and disciplines, ensuring participation, and taking into account the health and well-being of various species in decision-making.
This article proposes a legal reading of One Health, analyzing its origin and conceptual evolution. It examines the governance of this approach, identifies national responses to its implementation, and promotes the role of law by proposing its categorization as a guiding and flexible principle. Finally, it explores how the European Union has progressively integrated this approach into its policies and legal instruments, including its incorporation into the European Green Deal and its operationalization in sectors such as biodiversity, climate change, and public health.