León, España
Aun cuando el objetivo principal del sistema de contratación pública continúa siendo la provisión de bienes, infraestructuras y de las competencias de las administraciones públicas, ello no impide que, de manera complementaria, dicha herramienta contribuya a la consecución de otros fines o políticas de carácter innovador, medioambiental, laboral o social, no en vano la expectativa de convertirse en contratista o concesionario actúa como un incentivo relevante que puede inducir la adopción de compromisos estratégicos definidos por los poderes adjudicadores. Esta dimensión funcional de la contratación pública, que trasciende el mero criterio de la oferta económicamente más ventajosa, permite alcanzar objetivos vinculados al interés general y facilita la inclusión de nuevos actores, como las entidades de la economía social. Dada su naturaleza y principios operativos, estas organizaciones están particularmente capacitadas para desempeñar un papel activo en los procedimientos de licitación orientados a fortalecer la cohesión social.