La reducción de la jornada legal máxima, la eliminación de la extinción automática del contrato en caso de incapacidad permanente, la trasposición de la directiva sobre condiciones laborales transparentes y previsibles o los planes de movilidad sostenible son algunas de las reformas laborales que se esperan este otoño, aunque la fecha concreta en la que entrarán en vigor y su contenido concreto no están todavía definidos.