Patricia Espejo Megías
La salida en falso de la crisis o, si se prefiere, el cambio de una crisis por otra es una solución extremadamente peligrosa que penaliza la salud, el bienestar y la dignidad de la ciudadanía a cambio de la mejora de la economía de las grandes empresas y entidades financieras. La grave crisis económico-financiera a nivel mundial sufrida de manera contundente en nuestro país ha dado paso a la crisis del trabajo de calidad y a la crisis de los cuidados. La débil y flemática recuperación del empleo está teniendo un precio altísimo; la misma se está llevando a cabo a costa del trabajo digno, estable y de calidad, siendo las mujeres las principales perjudicadas. Por ello, las trabajadoras, bajo la convicción de ser el trabajo autónomo la vía de escape perfecta a un panorama laboral caracterizado por la división sexual, la brecha salarial y la violencia sexual y sexista han considerado el autoempleo como una de las mejores opciones de acceso o reincorporación al mercado de trabajo sin avistar, posiblemente, las limitaciones del trabajo por cuenta propia en relación con determinados derechos conciliatorios como la excedencia o el permiso de lactancia.