Constituir equipos no es fácil. Entre otros motivos, porque las empresas no suelen disponer del conocimiento interno ni de la experiencia necesarios para componer estos grupos especializados. Por eso, muchas organizaciones están considerando la externalización de sus actividades de analítica, un proceso que requiere estructurar relaciones laborales eficientes que proporcionen valor. Relaciones en las que conviene clarificar quién hace qué, quién posee qué y cómo puede usar cada parte la información con la que cuenta