Ana María Pérez del Campo Noriega
La violencia de género tiene graves consecuencias sobre la infancia, incidiendo de manera negativa sobre la formación de la personalidad incipiente de estas posibles víctimas, a las que se impide su desarrollo pleno. Los menores que presencian la violencia de género crecen en un ambiente en el que se les sustrae la capacidad de dar y recibir afectos cargados de calidad humana y "aprenden" a soportar como norma el dominio y el sometimiento de la violencia.