El presente estudio analiza críticamente la evolución del tratamiento empresarial del acoso sexual en el trabajo desde una lógica de ausencia de respuesta hacia una lógica de protocolización formal. Se sostiene que la mera existencia de protocolos internos no satisface por sí sola las exigencias de prevención, protección ni tutela antidiscriminatoria cuando tales instrumentos operan como simples manifestaciones de cumplimiento aparente. Frente a ello, se defiende que el verdadero estándar jurídico relevante debe situarse en la calidad de la investigación interna desplegada por la empresa. Desde esta premisa, el trabajo identifica las principales patologías de los protocolos de acoso sexual, como la falta de independencia, opacidad, dilaciones, revictimización, insuficiencia probatoria y ausencia de medidas protectoras, y propone reconstruir un deber empresarial de investigar con contenido propio, exigible y evaluable. Finalmente, se examinan las consecuencias jurídicas derivadas del protocolo defectuoso o meramente cosmético y se formulan propuestas orientadas a reforzar una tutela efectiva, coherente con la igualdad de trato, la prevención de riesgos y la garantía de los derechos fundamentales en el ámbito laboral.
This paper critically examines the evolution of employers’ responses to sexual harassment at work from the absence of mechanisms to a model based on formal internal protocols. It argues that the mere existence of such protocols does not in itself fulfil the requirements of prevention, protection, or anti-discrimination safeguards when they operate as instruments of merely apparent compliance. The paper contends that the truly relevant legal standard should be placed on the quality of the internal investigation conducted by the employer. On that basis, it identifies the main pathologies of sexual harassment protocols, namely lack of independence, opacity, delays, victimisation, evidentiary weakness, and absence of protective measures, and proposes the reconstruction of an employer’s duty to investigate as an autonomous, enforceable, and assessable obligation. Finally, it explores the legal consequences of defective or merely cosmetic protocols and advances proposals aimed at strengthening effective protection in line with equality, occupational risk prevention, and fundamental rights in employment relations.