Argentina
Este artículo propone una relectura crítica de la teoría política del fascismo desarrollada por Nicos Poulantzas en Fascismo y dictadura. La III Internacional frente al fascismo (1970), situándola en el contexto de los debates contemporáneos sobre la relación entre estructuras sociales, dinámicas estatales, ideología y movilización política. Se argumenta que la principal contribución de Poulantzas no radica únicamente en su explicación del fascismo histórico, sino en haber formulado tempranamente el problema de la autonomía relativa de lo político frente a las interpretaciones economicistas e instrumentalistas dominantes en el marxismo de su época. A partir de una reconstrucción de sus principales categorías analíticas, el artículo examina tanto los aportes como los límites de su enfoque. En particular, se sostiene que, pese a su ruptura con el reduccionismo económico, la teoría poulantziana tiende a integrar la dinámica del fascismo dentro de una lógica funcional relativamente unificada, lo que dificulta captar la interacción contingente entre relaciones de clase, actores estatales, culturas políticas, procesos ideológicos y experiencias históricas concretas. Mediante un diálogo crítico con autores como Fraenkel, Broszat, Mann, Hall, Traverso, Jessop, Mosse, Griffin, Gentile y Costa Pinto se muestra cómo los desarrollos historiográficos posteriores complejizaron el análisis del fascismo incorporando dimensiones institucionales, culturales, simbólicas y geopolíticas. Se concluye que la obra de Poulantzas conserva una relevancia teórica significativa, no como explicación exhaustiva del fascismo, sino como una intervención fundamental en el debate sobre la articulación entre estructura, agencia y autonomía política.
This article offers a critical reassessment of Nicos Poulantzas’s theory of fascism as developed in Fascism and Dictatorship: The Third International and the Problem of Fascism (1970), situating it within contemporary debates on the relationship between social structures, state dynamics, ideology, and political mobilization. It argues that Poulantzas’s most significant contribution lies not only in his interpretation of historical fascism, but also in his early formulation of the problem of the relative autonomy of the political sphere against the economic reductionism and instrumentalist approaches that dominated much Marxist thought at the time. Through a reconstruction of his main analytical categories, the article examines both the strengths and limitations of his framework. It contends that, despite breaking with economic determinism, Poulantzas’s theory tends to subsume the dynamics of fascism within a relatively unified functional logic, thereby limiting its capacity to account for the contingent interaction between class relations, state actors, political cultures, ideological processes, and concrete historical experiences. Engaging critically with authors such as Fraenkel, Broszat, Mann, Hall, Traverso, Jessop, Mosse, Griffin, Gentile, and Costa Pinto, the article shows how subsequent historiographical developments have enriched the study of fascism by incorporating institutional, cultural, symbolic, and geopolitical dimensions. It concludes that Poulantzas’s work retains considerable theoretical relevance, not as a comprehensive explanation of fascism, but as a key intervention in the debate over the articulation of structure, agency, and political autonomy.