El control del trabajo a distancia mediante terminales digitales de seguimiento personal es un indicio de laboralidad y para detectar al verdadero empleador en supuestos de subcontratación ilícita si es la empresa principal la que ejerce tal control, pese a que la empleadora formal ponga a disposición de la prestación del servicio herramientas de trabajo de entidad, como los vehículos de transporte y reparto. Esta combinación de elementos en el contrato de transporte constituye un contrato mixto en el que cabe diferenciar dos prestaciones diferenciadas o bien venir indisolublemente unidas y pese ello constituir una cesión ilegal de trabajadores. La reiteración de esta práctica con distintas subcontratas no provoca la multiplicación de ilícitos continuados, sino uno solo especialmente agravado y cualificado por tal multiplicidad.
Monitoring remote work via digital personal tracking devices is an indicator of an employment relationship and helps identify the real employer in cases of unlawful subcontracting—specifically where the principal company exercises such control—even if the formal employer provides substantial work tools for the service, such as transport and delivery vehicles. This combination of elements in the transport contract is a mixed contract with two distinct services—or in which they may be inextricably linked—yet still may constitute an illegal assignment of workers. Repeating this practice with various subcontractors does not result in multiple instances of a continuing violation, but rather a single violation that is particularly aggravated and qualified by such multiplicity.