Ezequiel Alfredo Ibarvo Arias, Mayra Jessenia Palma Ramírez, Luis Fernando Vera Quinatoa, Fernando Javier Ortiz Mejía
Este estudio tuvo como propósito comprender cómo el ejercicio físico influye en la vida social y en la autoestima de los adultos mayores que viven en la ciudad de Quevedo. Para ello, se adoptó un enfoque cuantitativo con un diseño descriptivo-correlacional. Participaron 50 adultos mayores, seleccionados de manera no probabilística, quienes cumplieron con criterios de voluntariedad y funcionalidad mínima para poder formar parte del estudio. Se utilizaron tres herramientas para recoger la información: un cuestionario sobre sus hábitos de ejercicio físico, la Escala de Autoestima de Rosenberg y una encuesta centrada en su interacción social. Los datos fueron analizados utilizando estadísticas descriptivas e inferenciales, específicamente la correlación de Pearson. Los resultados mostraron una relación significativa entre la práctica regular de actividad física y una autoestima más elevada (r = 0.61), así como una mayor participación en actividades sociales (r = 0.54). Estos hallazgos ponen en evidencia que el ejercicio físico no solo beneficia el cuerpo, sino que también tiene un impacto positivo en el bienestar emocional y social de los adultos mayores. Ayuda a reforzar su autoconfianza, motivación y sentido de pertenencia. Por ello, se concluye que promover la actividad física regular es una estrategia clave para fomentar un envejecimiento activo y saludable. Se sugiere desarrollar programas comunitarios con rutinas adaptadas a sus capacidades, que impulsen la integración social y el bienestar emocional, especialmente desde espacios de atención primaria y redes de cuidado interinstitucional.