Madrid, España
El presente artículo propone una lectura de la modernidad latinoamericana trazando conexiones entre los imaginarios urbanos y las producciones literarias. Se examina cómo la ciudad y la literatura funcionan como espacios simbólicos de codificación que continuamente son infiltrados por aquello que pretenden excluir. Para ello, se abordan dos momentos significativos que ilustran la peculiar inserción del proyecto modernizador en América Latina: en primer lugar, la separación entre indios y blancos durante los primeros decenios de la colonización hispánica, cimentada posteriormente en la irrupción de la ciudad letrada colonial; en segundo lugar, la consolidación de la literatura gauchesca en ambas orillas del Río de la Plata durante la segunda mitad del siglo XIX y su ejercicio de transculturación de la figura del gaucho. Se ofrece así una interpretación de la modernidad latinoamericana en la que no sólo se constata el papel de los sectores letrados como guardianes del poder simbólico, sino también la irrupción de las voces subalternas que han reconfigurado el orden moderno mediante prácticas de resistencia y reinvención profundamente originales.
This article proposes an interpretation of Latin American modernity by drawing connections between urban imaginaries and literary productions. It examines how the city and literature function as symbolic spaces of codification that are constantly infiltrated by that which they sought to exclude. To this end, it addresses two significant moments that illustrate the peculiar insertion of the modernisation project in Latin America: first, the separation between Indians and whites during the early decades of Spanish colonisation, later cemented by the emergence of the colonial literate city; second, the consolidation of gaucho literature on both sides of the Río de la Plata during the second half of the 19th century and its transculturation of the figure of the gaucho. This offers an interpretation of Latin American modernity that not only highlights the role of the literate sectors as guardians of symbolic power, but also the emergence of subaltern voices that have reconfigured the modern order through deeply original practices of resistance and reinvention.