El derecho romano era muy tolerante con la influencia sobre la voluntad de los testadores, especialmente si no conllevaba engaño. Sin embargo, los autores del ius commune, especialmente en el marco del novus usus Pandectarum, hicieron mucho más fácil la anulación de testamentos por captación de la voluntad a través de una redefinición sustancial de dolus malus. Los códigos civiles españoles actuales parecen indicar una vuelta al enfoque romano originario, pero los tribunales españoles se han mantenido fieles a los elementos esenciales de la tradición del ius commune.