El concepto de sistemas alimentarios territoriales opera en Francia dentro de un entorno jurídico complejo, configurado por marcos normativos internacionales, europeos y nacionales. Este artículo examina el papel del Derecho en el desarrollo de estos sistemas y evalúa si el ordenamiento jurídico francés proporciona un marco coherente y eficaz para favorecer su consolidación. Adoptando un enfoque doctrinal y analítico, el trabajo muestra que, si bien diversos instrumentos jurídicos y políticas públicas —en particular los proyectos alimentarios territoriales (projets alimentaires territoriaux)—pretenden promover el arraigo territorial de los sistemas alimentarios, el marco normativo en su conjunto sigue siendo fragmentado y está marcado por la coexistencia de objetivos concurrentes, entre ellos la competitividad económica y la integración de los mercados. El artículo sostiene que el Derecho francés desempeña un papel ambivalente, ya que, al mismo tiempo que facilita el desarrollo de los sistemas alimentarios territoriales, también impone limitaciones a su expansión. Concluye destacando la necesidad de una mayor coherencia normativa y de enfoques regulatorios diferenciados que permitan apoyar de manera más efectiva las dinámicas territoriales.