Salamanca, España
Este artículo analiza las percepciones de 206 trabajadores chilenos que participaron en experiencias de formación continua virtual sincrónica en temáticas normativas como auditoría interna y sistemas de gestión ISO. A través de un estudio cuantitativo transversal, basado en la aplicación de un cuestionario estructurado de 18 ítems en escala Likert, construido desde el modelo CIPP, se indagan los factores que inciden en la calidad formativa desde la perspectiva del alumnado, destacando el rol mediador del tutor, la infraestructura tecnológica disponible y el grado de contextualización de los contenidos. Los resultados revelan una valoración positiva de la experiencia formativa, con diferencias significativas según edad y trayectoria laboral, lo que sugiere la necesidad de trayectorias diferenciadas y sensibles a la diversidad de los participantes. Desde una perspectiva crítica, el estudio enfatiza la importancia de adoptar enfoques de justicia social y equidad digital en el diseño de programas de formación, especialmente en contextos marcados por brechas estructurales de acceso, uso y apropiación tecnológica. Los hallazgos contribuyen al conocimiento reciente sobre educación continua mediada por tecnologías, evidenciando la relevancia de considerar variables sociolaborales en la configuración de políticas pedagógicas inclusivas.
This article analyzes the perceptions of 206 Chilean workers who participated in synchronous virtual continuing education programs focused on normative topics such as internal auditing and ISO management systems. Using a cross-sectional quantitative approach, based on the application of an 18-item structured questionnaire with a Likert scale, designed according to the CIPP model, the study examines the factors influencing perceived training quality from the learners’ perspective. Particular attention is given to the mediating role of the tutor, the available technological infrastructure, and the degree of content contextualization. The results reveal a positive overall evaluation of the training experience, with statistically significant differences according to age and work trajectory, suggesting the need for differentiated learning pathways that are sensitive to participant diversity. From a critical perspective, the study emphasizes the importance of adopting social justice and digital equity approaches in the design of continuing education programs, especially in contexts characterized by structural gaps in access, use, and technological appropriation. The findings contribute to recent knowledge on technology-mediated continuing education by highlighting the relevance of considering socio-labor variables in the configuration of inclusive pedagogical policies.