Tarragona, España
En las últimas décadas han surgido diversas metodologías activas consideradas fundamentales para promover aprendizajes en sostenibilidad en el alumnado, fomentando su participación y conexión con el entorno. Entre ellas, el aprendizaje comunitario se concibe como una estrategia pedagógica destinada a fortalecer el compromiso con la sostenibilidad y la acción colectiva, impulsando la colaboración entre centros educativos y agentes comunitarios.
Este artículo presenta una investigación cualitativa realizada en España, basada en entrevistas a 16 líderes de 14 proyectos de aprendizaje comunitario en sostenibilidad. El objetivo fue identificar los factores clave que influyen en la implementación y desarrollo de estos proyectos, analizando facilitadores, obstáculos, retos y oportunidades desde las experiencias y perspectivas de sus impulsores/as.
Los resultados revelan cuatro grupos de facilitadores: institucionales y organizativos, humanos y comunitarios, pedagógicos y vinculados al impacto. Destacan el apoyo político y técnico de las administraciones, la creación de redes y alianzas estratégicas, la financiación estable y la motivación del profesorado y de la comunidad educativa. Los obstáculos se asocian a limitaciones organizativas y estructurales (rigidez de calendarios, burocracia, sobrecarga docente), la falta de recursos financieros y formativos y los cambios políticos que condicionan la viabilidad de los proyectos. Los principales retos se relacionan con garantizar la continuidad e impacto y fortalecer la coordinación interinstitucional.
El estudio concluye que el aprendizaje comunitario en sostenibilidad contribuye al desarrollo profesional docente, a la agencia del alumnado y al desarrollo de competencias ciudadanas orientadas a la transformación socioambiental. Asimismo, evidencia su potencial para empoderar al alumnado en la acción climática. La principal limitación radica en el carácter acotado y contextual de los proyectos analizados. De cara al futuro, se apuntan líneas de trabajo vinculadas al fortalecimiento de modelos de gobernanza intersectorial y enfoques integrales como el whole school approach, así como a la dimensión intergeneracional y la promoción de procesos participativos inclusivos.
In recent decades, a range of active learning methodologies have emerged as key to promoting sustainability learning among students, fostering their participation and connection with their surroundings. Among them, community-based learning is conceived as a pedagogical strategy aimed at strengthening commitment to sustainability and collective action, fostering collaboration between schools and community stakeholders.
This article presents a qualitative study conducted in Spain, based on interviews with 16 leaders of 14 community-based learning projects on sustainability. The aim was to identify the key factors that influence the implementation and development of these projects, analysing facilitators, obstacles, challenges and opportunities from the experiences and perspectives of their promoters.
The findings reveal four groups of facilitators: institutional and organisational, human and community-based, pedagogical and impact-related. Key enabling factors include political and technical support from public administrations, the creation of networks and strategic alliances, stable funding, and the motivation of teachers and the wider educational community. Obstacles are associated with organisational and structural constraints (rigid schedules, bureaucracy, teacher workload), a lack of financial and training resources, and political changes that affect project viability. The main challenges relate to ensuring continuity and impact, as well as strengthening inter-institutional coordination.
The study concludes that community-based learning in sustainability contributes to teachers’ professional development, to student agency, and to the development of civic competences oriented towards socio-environmental transformation. It also highlights its potential to empower students in climate action. The main limitation lies in the contextual and bounded nature of the projects analysed. Looking ahead, the study points to lines of work linked to strengthening intersectoral governance models and whole-school approaches, as well as to the intergenerational dimension and the promotion of inclusive participatory processes.