Entre los siglos XVI y XVII, después del Concilio de Trento (1545-1563), los mecanismos de regulación teológica se unen a la política y hacen del cuerpo un espacio ideológicamente censurable, por lo que los conventos son el espacio para que frailes y monjas adquieran saber y, oblicuamente, desarrollen una antropología desde la vida religiosa, pero que deviene en una espiritualidad (mística) que lleva a una androginia parsimoniosa (en Teresa de Jesús y en Juan de la Cruz) respecto del cuerpo humano y respecto de la divinidad, sobre todo al caracterizar las relaciones con la divinidad fuera de las concepciones institucionalizadas del Magisterio Eclesial en relación con papel de la corporeidad, en particular con el desprecio por el cuerpo.
Between the 16th and 17th centuries, after the Council of Trent (1545-1563), the theological regulation mechanisms were joined to politics and made the body an ideologically objectionable space, so convents were the space for friars and nuns, acquire knowledge and, obliquely, develop an anthropology from religious life, but which becomes a spirituality (mystical) that leads to a parsimonious androgyny (in Teresa of Jesús and Juan de la Cruz) with respect to the human body and with respect to divinity, especially by characterizing relationships with divinity outside of the institutionalized conceptions of the Ecclesial Magisterium in relation to the roles of corporeality, in particular with contempt for the body.