La advertencia de Baltasar Gracián en su "Oráculo manual y arte de la prudencia" sigue resonando en el liderazgo actual: en un entorno empresarial marcado por la presión, la tecnología y la exposición constante, ya no vence quien libra más batallas, sino quien sabe elegirlas. La capacidad de discernir cuándo actuar, esperar o renunciar se ha convertido en una competencia directiva crítica en la que Recursos Humanos desempeña un papel cada vez más decisivo al ayudar a formar el criterio de quienes toman decisiones.