En un mercado laboral donde el talento ya no se conquista solo con salario y estabilidad, la conciliación y la diversidad se han convertido en el verdadero termómetro de la credibilidad corporativa. Los datos muestran avances claros, pero también brechas que revelan un desafío urgente: trasladar el discurso a la experiencia real de todas las personas dentro de las organizaciones.