La conciliación ha dejado de ser un objetivo deseable para convertirse en una prioridad estratégica, también en el exigente sector del retail alimentario, donde los horarios amplios y la operativa continua convierten cualquier cambio organizativo en un desafío mayúsculo. La implantación de la jornada laboral de cinco días demuestra que es posible transformar modelos tradicionales sin renunciar al servicio al cliente ni a la competitividad.
Firma este artículo el director de Personas y Bienestar de Consum.