Este artículo analiza la evolución más reciente del consumo de carnes y productos cárnicos en España, concluyendo que el mercado de la carne muestra una evolución positiva en términos económicos, aunque con cambios en las preferencias de los consumidores, que parecen orientarse hacia carnes más accesibles, versátiles y productos elaborados, mientras que otras carnes mantienen un papel más limitado o estacional dentro del consumo doméstico. Asimismo, evalúa las tendencias internacionales en la demanda de carne, constatando que asistimos a un reordenamiento del consumo de proteínas animales frente a otras alternativas mediante un retorno a la “carne real”; en un sector que tiene como principales desafíos la sostenibilidad, el bienestar animal y la trazabilidad, frente a consumidoras y consumidores cada vez más concienciados.