Este trabajo aborda el fenómeno del “sharenting” —la exposición digital de niños, niñas y adolescentes (NNA) por parte de sus progenitores— desde la perspectiva del ordenamiento jurídico chileno, con especial énfasis en el problema del consentimiento parental como supuesto habilitante del tratamiento de datos personales de menores. Con base en el principio fundamental del interés superior del niño, se cuestiona si el consentimiento otorgado por los padres puede legitimar una práctica que puede vulnerar derechos fundamentales del menor. A partir de este enfoque, se analizan las competencias de tres instituciones chilenas: la Defensoría de la Niñez, el Juzgado de Familia y la futura Agencia Chilena de Protección de Datos Personales. Asimismo, el trabajo toma como referencia la experiencia del ordenamiento español, en particular la interpretación jurisprudencial sobre el consentimiento parental en contextos de conflicto y el papel del Ministerio Fiscal. Este ejercicio permite enriquecer la reflexión sobre los límites del consentimiento parental, la necesidad de controles externos y la urgencia de una cultura de respeto a la privacidad infantil en el entorno digital.