Elche, España
La práctica del happy slapping –agresiones físicas grabadas y difundidas en entornos digitales– constituye una manifestación extrema de la ciberviolencia juvenil y desafía la capacidad de respuesta del Estado social y democrático de derecho. El presente trabajo parte de la premisa de que estas conductas no pueden explicarse únicamente como desviaciones individuales, sino como expresiones de una situación de inadaptación social vinculada al debilitamiento de la función tuitiva e integradora del Estado. En primer lugar, se analiza el concepto de inadaptación social desde una perspectiva constitucional, y se relaciona con el mandato de igualdad material y la obligación de los poderes públicos de garantizar la cohesión social y la efectividad de los derechos fundamentales. En segundo término, se examina la ciberviolencia como proyección de dicha inadaptación en la red, y se focaliza la atención en el happy slapping, por su potencial para vulnerar la dignidad humana mediante la espectacularización y difusión masiva del daño. Finalmente, el artículo propone diferentes maneras de abordar esta problemática, que trascienden la respuesta penal, articuladas en torno a los ejes de provisión, protección y participación, con el objetivo de reforzar la integración social, prevenir la violencia digital y restaurar el respeto a la dignidad humana como fundamento del orden constitucional.