México
Objetivo: analizar la contribución de los huertos comunitarios agroecológicos a la seguridad y soberanía alimentaria en comunidades rurales de Chiapas y Yucatán, como alternativa sostenible frente al modelo agroindustrial. Metodología: la investigación se desarrolló entre 2021 y 2024 en doce comunidades rurales, con la participación de 268 familias. Se realizaron diagnósticos participativos, encuestas con la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria (FIES), talleres de capacitación y de acompañamiento comunitario, observación participante y entrevistas semiestructuradas. Resultados: los huertos mejoraron el consumo de alimentos frescos y nutritivos, promovieron la recuperación de semillas nativas y la autonomía local. Generaron transformaciones sociales al permitir la participación de mujeres y consolidar redes de solidaridad y aprendizaje intercomunitario. Limitaciones: la investigación se realizó en comunidades que dependen de financiamiento temporal, lo que dificulta aplicar los resultados a otros casos. Conclusiones: los huertos comunitarios se presentan como espacios de resistencia y laboratorios vivos de agroecología. Aunque su escala es reducida y depende de apoyos externos, el valor de las experiencias radica en el aprendizaje colectivo, la recuperación de saberes y la construcción de redes de solidaridad que trascienden lo productivo y contribuyen a procesos de transformación social de las comunidades rurales para la búsqueda de la seguridad y soberanía alimentaria.
Objective: To analyze the contribution of agroecological community gardens to food security and sovereignty in rural communities in Chiapas and Yucatán, as a sustainable alternative to the agroindustrial model. Methodology: The research was conducted between 2021 and 2024 across 12 rural communities, involving 268 families. Participatory assessments, surveys using the Food Insecurity Experience Scale (FIES), training workshops, and community support, participant observation, and semi-structured interviews were conducted. Results: The gardens improved the consumption of fresh, nutritious foods, promoted the recovery of native seeds, and fostered local autonomy. They generated social transformations by enabling women's participation and consolidating networks of solidarity and inter-community learning. Limitations: The research is limited to communities that depend on temporary funding, making it difficult to apply the results to other cases. Conclusions: Community gardens are spaces of resistance and living laboratories of agroecology. Although they are small-scale and depend on external support, the value of these experiences lies in collective learning, the recovery of knowledge, and the construction of solidarity networks that transcend production and contribute to processes of social transformation in rural communities, in pursuit of food security and sovereignty.