La carrera hacia el Polo Sur de Robert Falcon Scott y Roald Amundsen muestra que no basta con talento ni con ambición para alcanzar el éxito. Al igual que sucede en las empresas actuales, el liderazgo de equipos pasa por la capacidad de transformar el talento individual en motor colectivo, encauzarlo para generar valor y saber reaccionar ante los imprevistos.