El Salvador se ha convertido en un caso relevante para analizar la relación entre discurso político y políticas de seguridad. En este artículo se examinan las tensiones discursivas entre la narrativa oficial del presidente Nayib Bukele y las percepciones de actores sociales y académicos salvadoreños.
Desde un enfoque constructivista del análisis de políticas públicas, se considera que las políticas de seguridad no son instrumentos neutros, sino espacios de disputa simbólica donde se define quién ejerce el poder, bajo qué valores y con qué legitimidad. La metodología combina análisis de contenido a un corpus de 931 publicaciones de Bukele en X (antes Twitter) y análisis crítico del discurso de entrevistas semiestructuradas con representantes de la sociedad civil salvadoreña. Los hallazgos muestran, por una parte, una narrativa presidencial centrada en la eficacia y el orden, que legitima medidas punitivas y excepcionales, y que sugiere una tendencia hacia la consolidación en Bukele de un liderazgo carismático de corte autoritario. Por otra parte, los discursos sociales evidencian las consecuencias sociales del modelo: detenciones arbitrarias, sobrecarga en sectores vulnerables, como las mujeres, y silencios como subproductos del miedo y la represión. Se concluye que el caso salvadoreño funciona como un marco de referencia teórico para discutir cómo las prácticas discursivas y punitivas impactan en los imaginarios de seguridad en América Latina. El artículo aporta una lectura empírica y metodológica sobre cómo el discurso y la comunicación digital se convierten en dispositivos de gobierno y legitimación política.
El Salvador has become a relevant case study for analysing the relationship between political discourse and security policies. This article examines the discursive tensions between President Nayib Bukele’s official narrative and the perceptions of Salvadoran social actors and academics. From a constructivist approach to public policy analysis, security policies are considered not to be neutral instruments, but rather spaces of symbolic dispute where it is defined who exercises power, under what values and with what legitimacy. The methodology combines content analysis of a corpus of 931 posts by Bukele on X (formerly Twitter) and critical discourse analysis of semi-structured interviews with representatives of Salvadoran civil society. The findings show, on the one hand, a presidential narrative focused on efficiency and order, which legitimises punitive and exceptional measures, suggesting a tendency towards the consolidation of Bukele’s charismatic authoritarian leadership. On the other hand, social discourse highlights the social consequences of the model: arbitrary detentions, overburdening of vulnerable sectors, such as women, and silence as a by-product of fear and repression. It is concluded that the Salvadoran case serves as a theoretical framework for discussing how discursive and punitive practices impact security imaginaries in Latin America. The article provides an empirical and methodological reading of how discourse and digital communication become devices of government and political legitimisation.