La Constitución cubana de 2019 crea el fundamento jurídico para la introducción de nuevos actores económicos privados en el escenario nacional. Esta pauta constitucional se materializa a partir de la promulgación del Decreto Ley núm. 46/2021, que reguló por vez primera el régimen de la micro, pequeña y mediana empresa. Por imposición legal, estas empresas adoptan exclusivamente la tipología societaria de Sociedad de Responsabilidad Limitada. Su marco legal fue actualizado por el Decreto-Ley núm. 88/2024, donde se intenta diseñar un equilibrio entre la autonomía privada y el orden público económico, aunque no siempre se logra esa sinergia positiva. El Derecho cubano establece que las sociedades deben ser constituidas mediante escritura pública, requiriendo también el acompañamiento notarial a la sociedad mercantil durante todo su desarrollo empresarial, hasta su disolución. Para estos fines, la nueva Ley del Notariado, promulgada en 2024, ofrece pautas instrumentales más certeras que impulsen un desarrollo societario efectivo
The 2019 Cuban Constitution established the legal foundation for the introduction of new private economic actors into the national landscape. This constitutional guideline was materialized through the enactment of Decree-Law No. 46/2021, which for the first time regulated the regime for micro, small, and medium-sized enterprises (MSMEs). By legal mandate, these enterprises exclusively adopt the corporate form of a Limited Liability Company. Their legal framework was updated by Decree-Law No. 88/2024, which attempts to design a balance between private autonomy and economic public policy, although this positive synergy is not always achieved. Cuban law stipulates that companies must be established through a public deed and also requires notarial oversight of the business company throughout its entire corporate existence, until its dissolution. For these purposes, the new Notarial Law, enacted in 2024, provides more precise instrumental guidelines to promote effective corporate development