México
El artículo analiza el proceso de privatización del sistema penitenciario en México, enmarcándolo dentro de un fenómeno global y regional más amplio. Se argumenta que, a diferencia de otros países de América Latina, en México este proceso ha sido más profundo y generalizado, al puntoque se ha convertido en un eje fundamental dentro del modelo de gestión de la seguridad. Se identifican tres factores clave que impulsaron la privatización: las reformas policiales de los años ochenta, la crisis de violencia y criminalidad de los años noventa, y la implementación de políticas neoliberales.El artículo revisa la historia de la privatización de la seguridad pública en México, y muestra cómo la participación de empresas privadas en este sector creció exponencialmente desde los años noventa hasta la actualidad. Se analiza en detalle el caso del sistema penitenciario, explorando las razones detrás de su privatización, los actores involucrados y los resultados obtenidos hasta el momento. Se examina el modelo de prisiones bajo asociaciones público-privadas implementado desde el sexenio de Felipe Calderón, evaluando sus costos, eficiencia y consecuencias en la reinserción social.Los hallazgos sugieren que la privatización del sistema penitenciario ha generado beneficios limitados en términos de infraestructura, pero ha exacerbado problemas estructurales como altos costos, opacidad en la gestión y una visión mercantilista de la privación de libertad.
This article analyzes the privatization process of the prison system in Mexico, framing it within abroader global and regional phenomenon. It argues that, unlike other Latin American countries, in Mexico this process has been deeper and more widespread, to the extent that it has become a fundamentalcomponent of the security management model. Three key factors that drove privatizationare identified: police reforms in the 1980s, the crisis of violence and crime in the 1990s, and the implementation of neoliberal policies.The article reviews the history of security privatization in Mexico and shows how the involvement of private companies in this sector has grown exponentially from the 1990s to the present. It provides an in-depth analysis of the prison system, exploring the reasons behind its privatization, the actors involved, and the outcomes achieved so far. It examines the model of public-private partnership prisons implemented since the administration of Felipe Calderón, evaluating its costs, efficiency, and consequences for social reintegration.The findings suggest that the privatization of the prison system has generated limited benefits in terms of infrastructure, but has exacerbated structural problems such as high costs, lack of transparency in management, and a market-driven approach to deprivation of liberty.