Puno, Perú
En la actualidad, se considera necesario promover un ambiente psicológico saludable en los estudiantes, dado que ello fortalece sus habilidades socioemocionales y contribuye a un clima escolar adecuado. Este estudio tuvo como objetivo identificar y analizar los programas de Inteligencia Emocional (IE) aplicados en adolescentes de educación básica, con el fin de determinar cuáles han mostrado mayor efectividad según su metodología de implementación y su adecuación sociocultural. La investigación fue desarrollada mediante una revisión sistemática de literatura científica publicada entre 2010 y 2024, cuya búsqueda se realizó en la base de datos Scopus y cuya selección de estudios siguió el método PRISMA. Los resultados evidenciaron que los programas más efectivos fueron aquellos implementados de forma holística e integradora, incorporando a la familia, docentes y comunidad educativa, además de procesos de adaptación sociocultural, lo que repercutió en una mayor autorregulación emocional, mejoras en la convivencia y el rendimiento académico, y una disminución de conductas violentas y agresivas. Se concluye que los programas de IE pueden ser adaptados con éxito a diversos contextos socioculturales y que contribuyen al desarrollo socioemocional del estudiantado y a la consolidación de entornos escolares más inclusivos, saludables y resilientes.
Currently, fostering a healthy psychological environment for students is considered essential, as it strengthens their socio-emotional skills and contributes to a positive school climate. This study aimed to identify and analyze Emotional Intelligence (EI) programs implemented among adolescents in basic education, in order to determine which have demonstrated greater effectiveness according to their implementation methodology and sociocultural adaptation. The research was conducted through a systematic review of scientific literature published between 2010 and 2024, with searches carried out in the Scopus database and study selection performed following the PRISMA guidelines. The results indicated that the most effective programs were those implemented holistically, incorporating the participation of families, teachers, and the educational community, as well as processes of sociocultural adaptation. These programs were associated with increased emotional self-regulation, improvements in coexistence and academic performance, and a reduction in violent and aggressive behaviors. It is concluded that EI programs can be successfully adapted to diverse sociocultural contexts and contribute to the socio-emotional development of students and the strengthening of more inclusive, healthy, and resilient school environments.