Santiago, Chile
Este artículo explora las trayectorias educativas y laborales de educadores de párvulos varones en Chile. A través de entrevistas biográficas, se identificaron diversas visiones sobre su aporte en la educación parvularia. Los hallazgos revelan que los educadores varones enfrentan prejuicios iniciales que luego se transforman en validación, sobre todo en entornos universitarios y laborales. Y que, debido a su singularidad, suelen ser destacados y acceden más rápidamente a cargos de mayor responsabilidad, fenómeno conocido como "escalera de cristal". Sin embargo, esta ventaja no se debe a una desvaloración del trabajo directo en aula, sino a factores como la búsqueda de mejor remuneración. Se concluye que los educadores varones cuestionan los roles de género tradicionales y resaltan la importancia de visibilizar su presencia para promover una sociedad más equitativa, lo que plantea un desafío: superar posturas que reproducen los estereotipos, para avanzar hacia una educación parvularia libre de limitantes de género.
This article explores the educational and career trajectories of male early childhood educators in Chile. Through biographical interviews, various perspectives on their contribution to early childhood education were identified. The findings reveal that male educators face initial prejudices that later transform into validation, especially in university and workplace environments. And that, due to their uniqueness, they tend to stand out and gain access more quickly to positions of greater responsibility, a phenomenon known as “glass escalator.” However, this advantage is not due to a devaluation of direct classroom work, but rather to factors such as the pursuit of better compensation. The study concludes that male educators challenge traditional gender roles and highlight the importance of making their presence visible to promote a more equitable society, which poses a challenge: overcoming positions that reproduce stereotypes, in order to advance toward early childhood education free from gender limitations.