En las últimas décadas, la financiación del arbitraje de inversión por terceros ha evolucionado de una herramienta marginal a un elemento central en los litigios internacionales. Esta modalidad ha ampliado el acceso de inversores a mecanismos de resolución de controversias, pero también ha generado inquietudes respecto a la transparencia, equidad e integridad del sistema, así como el riesgo de instrumentalización por parte de fondos, terceros y despachos con intereses propios. El fenómeno ha propiciado debates sobre la nece-sidad de informar sobre si se ha recibido financiación de terceros para evitar conflictos de interés, tanto entre las partes como con los árbitros, y sobre los eventuales efectos en la legitimidad del arbitraje. Desde 2024, la cuestión ha regresado a la agenda del Grupo de Trabajo III de la CNUDMI, que lidera esfuerzos multilaterales para afrontar esta realidad y regular la financiación de terceros en arbitrajes entre inversores y Estados. Pa-ralelamente, la Unión Europea avanza en la creación de una directiva que establezca normas mínimas, inclu-yendo la autorización y supervisión de financiadores, requerimientos de capital, limitación de retribuciones y obligaciones de transparencia y comunicación. El presente estudio identifica cuáles son los incentivos de los financiadores, la problemática resultante de su intervención y propone herramientas normativas para responder eficazmente a estos desafíos. Se examinan las distintas formas de participación de financiadores, los mecanis-mos contractuales y las soluciones normativas y jurisprudenciales recientes. Se concluye que la consolidación del papel de los terceros financiadores en el arbitraje de inversión exige una regulación más ambiciosa que preserve la integridad y la confianza en el sistema.