Además de convertirse en el primer país africano que acoge el Campeonato Mundial de Ciclismo en Ruta, Ruanda también financia equipos de fútbol de fama mundial. Aunque esta diplomacia del deporte en pleno auge le permite mejorar su imagen, deslucida por un régimen autoritario y por su implicación en la guerra de Kivu, su objetivo también es atraer inversiones.