Fernando de Lis Hernández
La transformación tecnológica del sector público es irreversible per profundamente humana. los valores que implementen esa transformación deben prevalecer sobre el automatismo digital. Un fuerte componente ético y moral debe impulsar esta transformación para conseguir una Administración más justa y eficaz. La transparencia, la rendición de cuentas y la confianza ciudadana no pueden mermarse en el tránsito a la revolución tecnológica.