Según la OIT y la OMS, cuidar la salud de los trabajadores mejora su confianza en las organizaciones, reduce el absentismo y aumenta la productividad. Por tanto, implementar estrategias como la escucha activa, la capacitación emocional o el liderazgo empático es esencial para el éxito empresarial. Estas acciones no sólo mejoran el clima laboral, sino que fidelizan el talento —especialmente de las nuevas generaciones— y fortalecen la reputación empresarial.