La legislación europea, a través de la Directiva 2019/1158, exige permisos parentales retribuidos para favorecer la conciliación familiar, pero su implementación en España fue parcial. Inicialmente, el permiso parental de ocho semanas no incluía retribución, y un Real Decreto que buscaba corregir esto no fue aprobado inicialmente. Sin embargo, en septiembre, el Congreso convalidó una ampliación de los permisos, ahora de 17 semanas retribuidas por progenitor, incluyendo mejoras para familias monoparentales. La inactividad legislativa inicialmente llevó a sentencias que reconocían el derecho de retribución basándose en la normativa europea. La reciente legislación cumple con la normativa europea, evitando multas y ampliando beneficios a cerca de un millón de familias, en un esfuerzo por fomentar la igualdad y la corresponsabilidad familiar.