El contrato psicológico constituye un componente esencial en la gestión moderna de personas, al englobar las creencias individuales sobre las obligaciones recíprocas entre empleados y empleadores. Este trabajo explora cómo la gestión activa del contrato psicológico influye en la calidad de las relaciones laborales y en las sensaciones emocionales percibidas dentro del entorno organizacional. A través de un enfoque teórico-crítico y con base en literatura reciente, se analizan los efectos del cumplimiento y la ruptura de dicho contrato sobre la salud mental, el compromiso y la fidelización de talento. Se propone un marco conceptual que integra la noción de "sensaciones sanas" como indicadores cualitativos del clima organizacional y se sugieren líneas de investigación futuras basadas en metodologías mixtas. Finalmente, se plantean propuestas prácticas para líderes y equipos de recursos humanos orientadas a fortalecer la confianza, la transparencia y el propósito compartido.