The digital divide, understood as the inequality between social groups in access, use – digital skills – or the exploitation of ICT (Information and Communication Technologies), has been a concern since their widespread use in daily life. After the COVID-19 pandemic, online procedures have significantly increased, further aggravating the situation for individuals with greater difficulties in this area. For its part, digital exclusion is a broader concept than the digital divide, as it has a wider scope and focuses more on sociocultural and economic factors rather than technical aspects, often leading to social exclusion of individuals. The group of immigrant women in Spain is, from the outset, doubly vulnerable due to gender and migrant status. This can affect aspects such as their inclusion in the country, access to rights or services, autonomy, or employment opportunities. From a gender perspective and with an intersectional approach, this work seeks to contribute to scientific knowledge on the digital divide – particularly in handling skills – and digital exclusion of immigrant women in Spain – which is scarce in terms of the intersection of gender, migration, and technology. Based on the technique of documentary analysis, it addresses 1) what are the factors that influence the digital divide of immigrant women; 2) what is the current situation of immigrant women in Spain in terms of digital skills; 3) how does the digital divide affect the employment opportunities of immigrant women in Spain? The factors identified can be classified into socio-demographic, psychological, skills, socio-cultural, economic and infrastructure factors. The migrant women who may be most affected by the digital divide in Spain are those in an irregular administrative situation, with a low level of education, of advanced age -in Spain there are more than 1,294,582 between 45 and 69 years of age, born in the pre-digital era-, who do not speak Spanish or the co-official languages -according to the data recorded, around 40% of the female migrant population-, who have a precarious job that prevents them from accessing ICTs, and who are discriminated against for racial reasons. On this last point, Spain has experienced an increase in the number of people who have experienced racism, especially Asians and Africans. Gender discrimination seems to have decreased, partly due to Spain's efforts in equal opportunities, although a large part of its population is still gender-biased. Spain is also positioned as a good destination due to its socio-economic level and social progress, although migrant women do not tend to benefit from this, as they end up working in precarious sectors, stratified by gender and ethnicity. In terms of technological infrastructures, Spain has a good average Internet connection speed, which makes digital access possible and enables them to improve their digital skills.
La brecha digital, entendida como la desigualdad existente entre grupos sociales en el acceso, el uso -competencias digitales- o el aprovechamiento de las TIC -Tecnologías de la Información y la Comunicación- ha sido considerada una preocupación desde el uso masivo de estas en la vida cotidiana. Tras la pandemia por COVID-19, los trámites online han crecido significativamente, agravando aún más la situación para las personas con mayores dificultades en esta área. Por su parte, la exclusión digital es un concepto más amplio que el de brecha digital, en tanto que tiene un mayor alcance, y se centra en factores socioculturales y económicos más que en aspectos técnicos, llevando, en muchos casos, aparejada la exclusión social de las personas. El colectivo de mujeres inmigrantes internacionales en España es, de partida, doblemente vulnerable por cuestión de género y condición de migrante. Esto puede afectar a aspectos como su inclusión en el país, el acceso a derechos o a servicios, a su autonomía o a sus oportunidades laborales. Desde una perspectiva de género y con enfoque interseccional, este trabajo busca contribuir al conocimiento científico sobre la brecha -especialmente en las competencias de manejo- y la exclusión digitales de las mujeres inmigrantes en España -escaso en cuanto a la intersección de género, migración y tecnología-, respondiendo, con base en la técnica de análisis documental, a: 1) cuáles son los factores que influyen en la brecha digital de las mujeres inmigrantes; 2) cómo es la situación actual de las mujeres inmigrantes en España en competencias digitales; 3) cómo afecta la brecha digital a las oportunidades laborales de las mujeres inmigrantes en España. Los factores identificados se pueden clasificar en sociodemográficos, psicológicos, competenciales, socioculturales, económicos y de infraestructuras. Las mujeres migrantes que pueden verse más afectadas por la brecha digital en España son aquellas en situación administrativa irregular, con bajo nivel educativo, con edad avanzada -en nuestro país se contabilizan más de 1.294.582 de 45 a 69 años de edad, nacidas en la era predigital-, que no hablen español o las lenguas cooficiales -según los datos registrados, en torno a un 40% de la población migrante femenina-, que tengan un trabajo precario que les imposibilite el acceso a las TIC y que sean discriminadas por motivos raciales. En este último punto, España ha experimentado un incremento de las personas que han experimentado racismo, especialmente asiáticas y africanas. La discriminación por motivos de género parece haber disminuido, en parte, por los esfuerzos de España en materia de igualdad de oportunidades, aunque aún una gran parte de su población presenta sesgos de género. España también se posiciona como un buen destino por su nivel socioeconómico y de progreso social, aunque las mujeres migrantes no suelen beneficiarse de ello, al acabar insertadas laboralmente en sectores precarios, estratificados por género y etnia. En cuanto a las infraestructuras tecnológicas, España tiene una buena velocidad media de conexión a Internet, lo que posibilita el acceso digital y que puedan mejorar sus competencias digitales.