Colombia
Este discurso fue presentado en el Colegio Fátima de la ciudad de Mérida, en febrero de 2025, con motivo de los actos laudatorios de la fundación de la Asociación Venezolana de Educación Católica, AVEC (1945-2025) organizados por la seccional Mérida. El lema central del Seminario Educarse en la Esperanza, expresión del pensamiento ecuménico del Papa Francisco, sirvió para hilvanar la trascendencia de la esperanza como concepto de vida y, por ende, del acto de educar. Venezuela hoy es un país que vive una severa mega crisis de orden estructural manifestada en una cotidianidad ciudadana cargada por la desilusión, el desasosiego, la tristeza, la incertidumbre y la perdida de reconocimiento. Este cuadro de parálisis y hostilidad encuentra en la esperanza una fuerza espiritual, emocional y mental capaz de darle sentido a la vida y a revalorar la educación. El ser humano siempre tendrá razones para creer y sentir el empuje de fuerza superiores y materiales capaces de resistir y proponer soluciones posibles para salir airoso de cualquier eventualidad, siempre que el optimismo real, el compromiso colectivo y la convicción transiten de la mano con la esperanza llena de gracia y resiliencia. De lo contario, aletargará estados de inanición y parálisis.
This speech was presented at the Fatima School in the city of Merida, in February 2025, on the occasion of the lau- datory acts of the founding of the Venezuelan Association of Catholic Education, AVEC (1945-2025) organized by the Merida section. The central theme of the Seminar, Educating in Hope, an expression of the ecumenical thought of Pope Francisco, served to thread the transcen- dence of hope as a concept of life and, therefore, of the act of educating. Venezuela today is a country experiencing a mega crisis of structural order manifested in a daily life full of disillusionment, uneasiness, sadness, uncertainty and loss of recognition. This picture of paralysis and hos- tility finds in hope a spiritual, emotional and mental force capable of giving meaning to life and revaluing educa- tion. Human beings will always have reasons to believe and feel the push of superior and material forces capable of resisting and proposing possible solutions to overcome any eventuality, as long as real optimism, collective com- mitment and conviction go hand in hand with hope full of grace and resilience. Otherwise, it will lull us into a state of inanition and paralysis.