Este artículo analiza la evolución del concepto y estructura de la cadena alimentaria, poniendo en valor la importancia de los agricultores y ganaderos como proveedores de alimentos de proximidad y calidad a las cadenas de distribución organizada, así como la trascendencia de estas cadenas para el desarrollo de la economía en las zonas rurales. Asimismo, expone las estrategias de la distribución en sectores especialmente sensibles para el sector agrario español -frutas y hortalizas, aceite de oliva, leche, carnes…- y detalla, finalmente, los cambios más recientes en la oferta y los hábitos de compra en las zonas rurales.