Cuando los empleados se sienten escuchados, valorados y conectados con el propósito, eso se traduce en clientes más satisfechos, fieles y promotores. Y, sin embargo, muchas organizaciones siguen midiendo por un lado el NPS y por otro el eNPS, sin entender que ambos forman parte del mismo sistema de valor. El reto ya no es demostrar la correlación, sino accionarla de forma estratégica y sostenible. Este artículo explica cómo hacerlo uniendo teoría y ejemplos prácticos.