Ciudad Real, España
A la luz del incipiente uso de dispositivos desarrollados gracias a inteligencia artificial en todos los sectores, como el sector sanitario, son varias las cuestiones que suscita su utilización, como la responsabilidad derivada de un mal uso de los mismos, o en caso de que se pueda probar que este tipo de productos son defectuosos. Pese a las innumerables ventajas que reportan, como el control de las constantes del paciente de forma inmediata, o una mejor curación, también reportan riesgos, como la respuesta errónea de uno de estos sistemas, o incluso un fallo general en el caso de los robots quirúrgicos autónomos, a los que se les debe dar una cobertura legal. En este sentido, analizaremos la influencia de la nueva Directiva 2024/2853 a la hora de considerar estos productos como defectuosos, así como las los mecanismos de facilidad probatoria que incluye.