México
México
Exploramos algunas explicaciones del mutuo y común desinterés por el vínculo entre argumentación y ciencia en las disciplinas que estudian estas prácticas. En el estado del arte de la teoría de la argumentación, identificamos y criticamos el supuesto de que el desacuerdo es una condición necesaria para la argumentación, o que ésta se propone resolver desacuerdos o diferencias de opinión. Examinamos y cualificamos la suposición ampliamente extendida en la filosofía de la ciencia de que la argumentación científica es la mera exteriorización del razonamiento, que puede evaluarse racionalmente al margen del proceso, los participantes y el contexto en que ocurre. Frente a estas concepciones, caracterizamos a la argumentación como una práctica constitutivamente epistémica, como una forma de indagación. Esto permite comenzar a cerrar la brecha entre argumentación y ciencia, abonando a nuestra comprensión de ambas prácticas.
We explore some explanations of the mutual and common disdain for the link between argumentation and science in the disciplines that study these practices. In the state of the art of argumentation theory, we identify and criticize the assumption that disagreement is a necessary condition for argumentation, or that argumentation is intended to resolve disagreements or differences of opinion. We examine and qualify the widely held assumption in the philosophy of science that scientific argumentation is the mere externalization of reasoning, which can be rationally evaluated regardless of the process, the participants, and the context in which it occurs. Against these conceptions, we characterize argumentation as a constitutively epistemic practice, as a form of inquiry. This allows to start closing the gap between argumentation and science, contributing to our understanding of both practices