José Luis Herranz Guillén
En este artículo se estudia la acción colectiva organizada mediante mecanismos de no-mercado. Nos centramos concretamente en las entidades de participación ciudadana, en las que las preferencias se revelan por medio de procesos de decisión democráticos. La acción colectiva democrática está representada por entidades (cooperativas, mutuas, asociaciones y fundaciones son las más representativas en los países occidentales), que desempeñan funciones de creciente importancia, tanto cuantitativa como cualitativa (especialmente para el estudioso de la economía de las instituciones). La promoción de la participación ciudadana en las instituciones está fundamentada en los efectos sociales benéficos de la misma, tanto económicos como políticos, y se justifica la intervención promotora de la participación por el Estado, con argumentos convencionales de la Economía del Bienestar (existencia de externalidades y bienes públicos), y con criterios políticos (cohesión social y atenuación de conflictos).