Marta Abegón Novella
Este trabajo sostiene que el futuro Acuerdo de aplicación de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del mar sobre la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica marina de zonas fuera de la jurisdicción nacional, actualmente en negociación, puede constituir una oportunidad para empezar a construir una gobernanza colaborativa para la protección del medio ambiente marino de estos espacios comunes que permita superar la fragmentación y el enfoque jurisdiccional existentes. A tal efecto, este estudio explica brevemente la fragmentación normativa e institucional actual; identifica los elementos del Acuerdo que posibilitan la construcción de una gobernanza colaborativa - por un lado, la incorporación del deber de cooperar con otros instrumentos, marcos jurídicos y órganos mundiales, regionales, subregionales y sectoriales competentes, y, por otro, una interpretación constructiva del mandato de la AGNU de no menoscabar o ir en detrimento de dichos instrumentos, marcos jurídicos y órganos-; y apunta diversas fórmulas sustantivas orientadas a mejorar la coherencia, coordinación y refuerzo mutuo entre la futura regulación y otros regímenes regionales y sectoriales: la adopción de objetivos y metas medioambientales comunes, la asunción de principios medioambientales compartidos, la aprobación de principios comunes de buena gobernanza, la creación de algunas infraestructuras conjuntas, la puesta en marcha o refuerzo de herramientas transversales y el establecimiento de mecanismos de control compartidos.
This work argues that the future Agreement under the United Nations Convention on the Law of the Sea on the conservation and sustainable use of marine biological diversity of areas beyond national jurisdiction, currently under negotiation, may constitute an opportunity to start to build a collaborative governance for the protection of the marine environment of these common areas which allow overcoming the current fragmentation and jurisdictional perspective. Thus, this study, firstly, explains the normative and institutional fragmentation; secondly, it identifies the elements of the Agreement that make it possible to build a collaborative governance - on the one hand, the incorporation of the duty to cooperate with other instruments, legal frameworks and competent global, regional, subregional and sectoral bodies, and, on the other hand, a constructive interpretation of the mandate of the UNGA not to undermine those previous instruments, legal frameworks and bodies; and, thirdly, the work suggests various substantive formulas aimed at improving coherence, coordination and mutual reinforcement between the future regulation and other regional and sectoral regimes: the adoption of common environmental objectives and goals, the assumption of shared environmental principles, the approval of common principles of good governance , the creation of some shared infrastructures, the implementation or reinforcement of transversal tools and the establishment of shared control mechanisms.