Romper moldes e ideas encorsetadas es fundamental y sobre todo cuando se habla de innovación social. Ir más allá, y el Programa Inserta de la Fundación Once lo ha conseguido. Ha demostrado que la reinserción laboral de las personas con discapacidad suma a favor de todos. No es una cuestión de compromiso solidario, sino de progreso y competitividad que además se puede mostrar en cifras. Esta iniciativa ha dejado claro que si se incorpora a las empresas talento diverso, las cuentas salen redondas.