Sandra Gruner-Domic
En Guatemala, la violencia prolongada desencadenó estrategias genocidas de comunidades arrasadas por parte de las fuerzas armadas y el Estado. A pesar de intentar aplicar una justicia transicional después del Acuerdo de Paz Firme y Duradera de 1996, los últimos acontecimientos muestran un retroceso que continúa desestabilizando la región.