En las sociedades democráticas contemporáneas la persistencia del fraude fiscal denota una socialización inadecuada en los valores éticos de justicia y solidaridad. No implica únicamente la existencia de conductas ilícitas. El hecho de que no despierte el mismo rechazo social que otras conductas jurídicamente punibles pone de manifiesto que el fraude fiscal no es una mera conducta asocial, sino una conducta ilícita muchas veces socialmente tolerada. Todo ello, junto a la injusticia que genera en el reparto de los costes de los servicios públicos comunes, hace de la responsabilidad fiscal un elemento fundamental en la construcción de una cultura de la legalidad consolidada y madura
The persistence of tax fraud in democratic contemporary societies denotes an inappropriate socialization in ethical values as justice and solidarity. It does not involve only illegal behavior. Tax fraud does not wake up the same social rejection as other legally punishable behavior, because it is not simply an asocial action, but an illegal action often socially tolerated. Because of all this and the injustice generated by tax fraud in cost-sharing of common public services, fiscal responsibility arises as an essential factor to build a consolidated and mature culture of legality.