La supervisión humana es fundamental para evitar que las máquinas emitan juicios inadecuados sobre las personas a las que se dirigen las decisiones. Aunque el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la Ley de Inteligencia Artificial (IA)de la UE abordan esta cuestión, son insuficientes en los aspectos cualitativos y en la integración de supervisores humanos en los marcos de gobernanza. Este artículo examina los requisitos legales para la supervisión humana, analizando cómo estos se entrelazan con las obligaciones de rendición de cuentas de los responsables del despliegue de la toma de decisiones automatizada (ADM) y los derechos individuales. Se aboga por un enfoque más global que no solo incluya la supervisión humana, sino también la evaluación rigurosa y continua de la eficacia del control humano. Sin ello, la supervisión humana puede no proteger adecuadamente el impacto de la ADM en las personas afectadas.